Homilía del Cardenal Walter Kasper

Basílica de San Pablo extramuros — Domingo 25 de enero de 2004

Celebración Conclusiva de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos

Queridos hermanos y hermanas:

1. «Mi paz os dejo». En estas palabras del evangelio de san Juan se ha inspirado la Semana de oración por la unidad de los cristianos de este año. Por eso, a todos vosotros, aquí presentes, os dirijo el antiguo saludo bíblico y litúrgico: Shalom! Pax vobiscum! ¡La paz esté con vosotros!

Con alegría saludo a las comunidades cristianas de Roma y, sobre todo, a los hermanos y hermanas de las comunidades no católicas, unidos a nosotros en la fe en el Señor Jesucristo. Este año un vínculo especial nos une a los cristianos de Oriente Medio y de modo particular a los de Siria, donde, en Alepo, se preparó el texto para la Semana de oración.